Si un agente de tránsito te detuvo por «llantas lisas» y decidió la infracción con solo mirar o pasar la uña por el caucho, tienes con qué defenderte. El Ministerio de Transporte aclaró que esa infracción no puede determinarse «a uñímetro»: se necesita un instrumento de medición.
La precisión quedó en un oficio de MinTransporte con radicado 20164000327501, del 28 de julio de 2016, dirigido a alcaldes, organismos y autoridades de tránsito. Aquí te explicamos qué dice y cómo usarlo a tu favor.
¿Qué es una «llanta lisa» y por qué es una infracción?
Una llanta lisa es aquella cuyo labrado (las ranuras de la banda de rodamiento) está tan desgastado que ya no evacúa el agua ni agarra bien el pavimento. Es un riesgo real de seguridad: aumenta la distancia de frenado y el peligro de aquaplaning en lluvia.
Por eso circular con llantas en mal estado es una infracción de tránsito. El problema no es que se sancione —es válido—, sino cómo se determina que una llanta está efectivamente lisa.
Lo que dijo MinTransporte (radicado 20164000327501 de 2016)
El oficio es claro: para no incurrir en un error de apreciación o en una actuación subjetiva, el agente debe medir el labrado con un instrumento técnico, no calcularlo a ojo.
«Con el fin de que no se incurra en un error por apreciación o una actuación subjetiva por parte de los agentes de control en vía […] al momento de la revisión de las llantas de todo tipo de vehículo, en especial de servicio público de pasajeros y carga, se deberá utilizar los elementos propios del caso, como sería el profundímetro o equipo similar que determine que se está ante una llanta lisa.»
— Oficio MinTransporte, radicado 20164000327501, 28/07/2016
¿Qué es el «uñímetro» y por qué no tiene validez?
«Uñímetro» es la forma coloquial de decir que el agente calcula el desgaste con la uña o a simple vista, sin medir. Es exactamente lo que la circular prohíbe: una apreciación subjetiva no puede ser el sustento de un comparendo.
El instrumento correcto es el profundímetro (o medidor de profundidad de labrado), que indica en milímetros cuánta banda de rodamiento le queda a la llanta. Solo con esa medición objetiva se puede afirmar que una llanta está por debajo del mínimo técnico y, por lo tanto, «lisa».
Es el mismo principio que aplica cuando te quieren multar por vidrios polarizados «a ojímetro» sin usar el luxómetro: sin medición técnica, el comparendo pierde sustento.
¿Qué hacer si te imponen el comparendo «a uñímetro»?
- Pregunta con qué instrumento se midió: solicita al agente que te muestre el profundímetro y la lectura obtenida. Si no midió, hazlo constar.
- Firmar no es aceptar: al recibir el comparendo, deja por escrito que la infracción se determinó a simple vista, sin instrumento de medición.
- Solicita audiencia: dentro del término que indica el comparendo, pide audiencia ante el organismo de tránsito para presentar tus descargos.
- Cita el radicado 20164000327501 de 2016: es la doctrina oficial de MinTransporte que exige medir con profundímetro y no a ojo.
- Aporta pruebas: fotos o video de tus llantas el día del control ayudan a demostrar su estado real.
Ojo: una llanta lisa sí es peligrosa
Este pronunciamiento no es un permiso para rodar con llantas gastadas. Si tus llantas de verdad están lisas, representan un peligro para ti y para los demás, y lo responsable es cambiarlas. Lo que dice MinTransporte es que la autoridad debe probar objetivamente esa condición antes de sancionar, no que puedas circular con cauchos en mal estado.
De hecho, el estado de las llantas es uno de los puntos que se revisan en la revisión técnico-mecánica, justamente con instrumentos y no a ojo.
Conoce tus derechos como conductor
Este oficio se suma a otras herramientas para defenderte de multas mal impuestas. Ya explicamos lo que un agente de tránsito no puede hacer y cómo actuar en un retén sin dejarte intimidar. El patrón se repite: cuando una infracción depende de una medición, el agente debe medir con el instrumento correcto, no decidir por apreciación.
Para más información sobre tus derechos como conductor en Colombia, visita nuestra sección de normatividad.