Cómo defenderte legalmente de fotomultas y comparendos

Fotomultas y comparendos. Defenderte de fotomultas, comparendos y multas de tránsito no es cuestión de suerte, es cuestión de información. La mayoría de conductores paga por desconocimiento, miedo o desinformación. Pero cuando entiendes cómo funciona el sistema, te das cuenta de que la ley también establece límites para las autoridades y plazos que deben respetarse.

Esta guía reúne los puntos clave que todo conductor debe conocer para revisar su situación y actuar correctamente.

fotomultas y comparendos. El primer paso: consultar correctamente en el SIMIT

Cómo defenderte legalmente de fotomultas y comparendos

Lo primero que debes hacer es verificar si realmente tienes multas o solo comparendos. Esto se hace en la plataforma oficial del SIMIT (Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito).

Al consultar con tu número de identificación podrás ver dos posibles escenarios:

  • Que aparezcan comparendos
  • Que aparezcan multas con resolución sancionatoria

Y aquí está la diferencia fundamental.

Comparendo vs. multa: no son lo mismo

Un comparendo es simplemente la notificación de que presuntamente cometiste una infracción. No te declara culpable automáticamente. Es la percepción inicial del agente o del sistema de fotodetección.

Una multa, en cambio, nace cuando la autoridad emite una resolución sancionatoria. En ese momento el comparendo se convierte formalmente en sanción y ya existe una obligación de pago.

Muchos conductores no saben esto y creen que tener comparendos significa deber dinero. No es así. Puedes tener comparendos y seguir realizando trámites como renovar la licencia o hacer traspasos, siempre que no se hayan convertido en multas.

Estados de una multa: pendiente de pago o cobro coactivo

fotomultas y comparendos

Cuando una multa ya existe, puede encontrarse en dos estados principales:

  • Pendiente de pago: La autoridad aún no ha iniciado cobro coactivo.
  • Cobro coactivo: Ya existe un mandamiento de pago y pueden iniciarse medidas como embargos.

El cobro coactivo es el mecanismo de presión que utiliza la administración para recuperar la deuda.

Pero aquí viene lo importante: las multas no son eternas.

La prescripción: las multas también vencen

La ley establece que la autoridad tiene tres años para cobrar una multa.

Si en ese tiempo no inició cobro coactivo, la multa prescribe.

Si sí inició cobro coactivo antes de que se cumplieran los tres años, entonces el proceso también tiene un límite: otros tres años adicionales. Es decir, en términos generales, una infracción no puede superar seis años sin que opere la prescripción.

Eso sí: la multa no desaparece sola del sistema. El conductor debe solicitar formalmente que se declare la prescripción mediante un derecho de petición.

Si no haces ese paso, seguirá apareciendo.

La caducidad: cuando el comparendo cumple un año

La caducidad aplica a los comparendos que nunca fueron convertidos en multa.

Si ha pasado un año desde la fecha del comparendo y no existe resolución sancionatoria, ese comparendo debe caducar.

Pero, nuevamente, no desaparece automáticamente. Es necesario presentar la solicitud correspondiente para que lo retiren del sistema.

La indebida notificación en fotomultas

Cómo defenderte legalmente de fotomultas y comparendos

En el caso de fotomultas, existe otro punto clave: la notificación.

La autoridad tiene 13 días hábiles para notificarte desde la fecha de la infracción. Si te notifican después de ese plazo, puedes alegar indebida notificación.

Incluso si nunca te enteraste y descubriste la infracción al revisar el SIMIT, también puedes ejercer tu derecho de defensa.

Las opciones que tienes como conductor

Frente a una infracción, básicamente tienes tres caminos:

  1. Pagar (con o sin curso).
  2. Contratar un tramitador o abogado.
  3. Defenderte directamente mediante derechos de petición y acciones legales.

Es importante tener claro que nadie puede garantizar que “te tumba la multa”. La decisión final la toma la autoridad o un juez.

Sin embargo, ejercer el derecho de petición, solicitar prescripción, alegar caducidad o indebida notificación son mecanismos completamente legales.

Si la autoridad no responde, puedes acudir a tutela por no respuesta.
Si responde vulnerando el debido proceso, también puedes acudir a tutela.

No se trata de evadir, se trata de defenderse

Defenderse no es buscar excusas. Es exigir que la autoridad cumpla los plazos y procedimientos que la misma ley establece.

Cuando los conductores no se defienden, el sistema no tiene incentivos para corregir errores. Cuando se ejerce el derecho de defensa, las secretarías deben actuar con mayor rigor.

El desconocimiento es lo que más dinero le cuesta a los conductores. Informarse es la herramienta más poderosa.

Porque manejar bien no es suficiente. También hay que saber defenderse bien.

Laura Ortega

Contenido editorial publicado en Full Carro , ecosistema digital especializado en el sector automotor.

Deja un comentario